Arquitectura

Espigón de La Térmica

Desde que tengo mi cámara, y sobre todo desde que descubrí la fotografía de larga exposición, tenía ganas de ir al espigón de La Térmica, en Málaga. Desde pequeño no iba por allí, y recordaba que había una plataforma y una piscina al final de este. Viendo fotografías del lugar, comprobé que la plataforma ya no estaba en pie y que los salientes de hierro que tenía han ido cayendo con el paso del tiempo y el desgaste del agua y los temporales. También comprobé que la piscina ya no era tal. Está completamente rellena de rocas, sedimentos y hormigón, seguramente para evitar accidentes de los jóvenes que saltaban a su interior.

El espigón pertenecía a la central térmica de electricidad que existía en la zona de Carretera de Cádiz, en Málaga. Este espigón disponía de una vía férrea a través de la cual llevaban los materiales candentes a la piscina antes mencionada para enfriarlos.

Como decía, el espigón dispone de una vía, de una piscina ya tapada, de una plataforma derruida y de un poste luminoso, renovado recientemente, para ayudar a la navegación. En Internet puedes encontrar un sinfín de fotografías del lugar, de todos los estilos, técnicas, puntos de vista y épocas. Es una zona mágica, que tiene un encanto especial que la hace llamativa para todo aquel que llega a conocer su existencia.

Queriendo hacer largas exposiciones para crear un efecto seda en el agua, fui una noche de luna nueva para tener la menos luz posible y poder hacer tomas muy largas. Aún así, cuando llegué comprobé que había bastante luz del paseo marítimo, con un color anaranjado típico de las farolas. Para corregir ese tono anaranjado, realicé un ajuste de balance de blancos realizando una fotografía a un folio en blanco y seleccionándola en la cámara como fotografía guía para el balance personalizado. Gracias a ello, las fotografías tienen un tono mucho más real.

En este plano general vemos en primer lugar lo que queda de la piscina, y al final del morro tenemos el poste luminoso y la plataforma derruida. Al tener muy poca luz, el enfoque se volvió bastante complicado porque en pantalla no se veía nada. Así que tuve que aprovechar el parpadeo de la luz del poste para enfocarla con mucha paciencia. Coloqué una apertura media, y subí algo el ISO para que el tiempo de exposición no fuese demasiado largo. Las cámaras de hoy en día no generan demasiado ruído en un ISO 400. Si hubiese usado un ISO 100, el tiempo para realizar la fotografía hubiera sido de 16 minutos, 8 para la toma de la imagen y 8 para la limpieza de puntos calientes que suelen provocar las fotografías de larga exposición.

Los parámetros de la toma fueron los siguientes:

  • 18 mm
  • ISO 400
  • f / 4.0
  • 120 s

La foto no tiene ningún retoque.

En esta toma quise jugar con el punto de fuga. La vía ayuda mucho a ello. Me centré en ella, puse la cámara a poca altura sobre mi trípode y procuré mantener los elementos que dan la esencia al espigón.

Para esta imagen cerré mucho más el diafragma, para conseguir una gran profundidad de campo y tener toda la escena enfocada. Este cambio reduce drásticamente la luz que llega al sensor, con lo cual hay que aumentar alguno o ambos de los otros 2 valores de exposición por la ley de reciprocidad. Para no aumentar la toma de la imagen a 30 minutos más otros 30 de limpieza de hot points, aumenté el ISO lo suficiente, arriesgando ganar algo de ruido en la imagen, pero el resultado fue bastante bueno.

Estos son los parámetros de la captura:

  • 18 mm
  • ISO 1600
  • f /11
  • 120 s

La foto está tal y como salió de la cámara, sin postprocesado.

Este efecto tan divertido, simulando niebla, se consigue fácilmente haciendo una larga exposición allí donde rompen las olas, y si hay elementos en medio, como rocas, el efecto queda mucho más interesante.

Esta toma duró 30 segundos. Si la toma se hace más larga, el resultado es mucho más liso y quizá, según gustos de cada uno, no quede tan parecido a la niebla.

Después únicamente la he recortado en formato 2 x 1.

No podía irme de allí sin hacer una foto con el poste como protagonista. El efecto que causa que el cielo sea más claro que el poste me gusta mucho, y el movimiento de las nubes le da un toque más especial.

Para esta toma no hizo falta una toma muy larga ni subir el ISO demasiado. Al igual que las demás, no tiene postprocesado. Unicamente un pequeño recorte para encuadrar.

  • 18 mm
  • ISO 200
  • f / 4.5
  • 30 s

Para terminar, os presento esta panorámica realizada con 3 imágenes unidas con Photomerge y pasadas a B/N en Photoshop.

El horizonte está colocado en proporción áurea y la plataforma está en la línea de tercios izquierda. Como todas las fotografías realizadas esa noche, las tomas fueron de larga exposición. En este caso, la exposición fue lo bastante larga como para que el agua quedase completamente lisa y como para no tener que subir el ISO aún más.

  • 18 mm
  • ISO 1600
  • f / 8
  • 120 s

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